Por: Alejandra Bluth Solari

Mujeres en la historia

Mercedes Marín del Solar

1804-1866

Considerada la primera poetisa e intelectual chilena y una de las precursoras de la literatura femenina del país, Mercedes Marín del Solar fue hija del integrante de la Primera Junta Nacional de Gobierno Gaspar Marín. Debido al exilio de sus padres(como consecuencia de la Guerra de la Independencia) fue criada por una tutora, quien se esmeró en ofrecerle una educación privilegiada para una mujer de esa época.
Aunque su predilección artística siempre fue la poesía, también se interesó por las artes en general y a los 12 años comenzó a estudiar francés e italiano, aprendió canto y a tocar instrumentos como piano, vihuela y clavel. Fue alumna del violinista y músico italiano Santiago Massoni y de Isidora Zegers.
A los 14 años demostró su precocidad literaria al escribir su primer poema, inspirado en los sucesos de la Independencia; tema recurrente en su poesía, en la que abundan alusiones patrióticas. Su nombre comenzó a ser conocido tras sus dos primeras publicaciones: “Inscripción grabada en la muralla del jardín de una casa de campo” y “Letrillas”, pero fue “Canto fúnebre a la muerte de don Diego Portales” (escrito en 1837 con el seudónimo de “Por una Señora Chilena” e inspirado en el asesinato de Portales) el texto que la consagró y le valió reconocimiento y fama pública.
A los 16 años volvió a vivir con sus padres, quienes retornaron del exilio, y poco después escribió los primeros sonetos y críticas literarias. En 1830 contrajo matrimonio con su primo hermano José María del Solar, con quien transformó su hogar en un centro intelectual donde se relacionaban personas ligadas al arte y la literatura.
Además de la poesía, Mercedes Marín cultivó otros géneros literarios como la leyenda, la biografía y el ensayo.
Sus principales obras fueron “Canto fúnebre a la muerte de don Diego Portales” (1837), “A la muerte del ilustre sabio” (dedicado a Andrés Bello), “Canto a la patria” (1857, inspirado en los episodios más significativos de nuestra historia, desde las luchas heroicas de los mapuches hasta la Independencia, pasando por los grandes conquistadores), “Al retrato de mi marido”, “A mi hija Carolina”, “A mi hija Luisa” y “A la muerte de mi yerno”.
La falta de espacio en Chile para una mujer escritora la fue desalentando, y progresivamente dejó de publicar. Hasta su muerte, ocurrida en Santiago en 1866, se dedicó a la beneficencia y a la acción política, abogando por mejorar la educación de la mujer y la instrucción de niñas en las escuelas creadas por la Sociedad de Instrucción Primaria, entidad para la cual en 1840 redactó un pionero programa de estudios llamado Plan de Estudios para una Niña. La mayor parte de su poesía fue recopilada en forma póstuma en el libro “Poesías de la señora doña Mercedes Marín de Solar”, publicado por su hijo Enrique del Solar en 1874.





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