Por: Francisca Villarroel Fuenzalida
Fotos: CARLOS LIRA

Francisca Maldonado

A pesar del estrés

Sin tener antecedentes familiares en el rubro, pero con una curiosidad eterna por los tratamientos de sanación y armonización, además de una especial afición por los masajes y manicure, Francisca Maldonado logró en sólo dos años reunir en un mismo lugar todo aquello que le fascina: la belleza, el arte y lo que llama el “regaloneo” en general.
En paralelo a su etapa universitaria, siempre asistió a cursos de pintura, armonización, relajación y sanación. Al terminar la carrera de Diseño realizó proyectos independientes, trabajó en el Conservador de Bienes Raíces de Santiago junto a su padre y en abril de 2007, con una tía, formaron un spa dedicado exclusivamente a pedicure y manicure.
Cada detalle fue ideado y supervisado por ella; el objetivo era crear un espacio único, como indica su nombre, en el que las personas se sintieran acogidas y desconectadas del mundo exterior.

Madre de Francisca (16 años) y Josefina (14), en su día a día combina facturas, proveedores, contratos, comunicaciones, terapias y tratamientos con su pasión: la búsqueda espiritual.

¿Qué es lo más difícil de ser empresaria?
El aprendizaje, porque no nací siéndolo. Yo tenía la idea en papel, pero llevarla a la práctica era otra cosa. De un minuto a otro el spa creció mucho, tuve que empezar a pedir ayuda. Es un desgaste físico, emocional y mental. La familia me ha acompañado bastante pero me he encerrado mucho, he dejado de lado un poco mis amistades y no tengo tiempo para mí.

¿Qué tipo de “jefa” eres?
Me considero una buena. Me gusta escuchar, estar cerca de las personas. No me siento lejana ni desinteresada en las cosas que les pasan; de hecho, a veces me importan mucho y me involucro en los asuntos personales de cada uno.

¿Qué es lo que más te gusta de tener un spa?

La creación, estar siempre viendo cosas nuevas, la venta de productos y servicios. Me encanta que el cliente se vaya feliz.

¿A qué atribuyes la buena acogida que ha tenido el lugar?
Como dice el nombre, este lugar es único y cada espacio fue creado personalmente. Para mí es un lugar de desconexión y sanación; un espacio donde el cliente viene, se siente acogido, acompañado y bien. Ese quizás es nuestro secreto.

¿Qué diferencia a tu spa de otros?

La atención personalizada y cada uno de los detalles. Me interesa que el spa esté lleno de detalles, que la atención sea única, y me ocupo de cosas pequeñas como la música, el aroma, que entren y se sientan en otro mundo.

¿Tus hijas quieren seguir tus pasos?

Me encantaría pero no les interesa. Dicen que me ven tan estresada que “ni una posibilidad”. Pero creo que hay una a la que el tema le encanta, ya que somos muy parecidas. En lo personal y aunque parezca contradictorio me pasan dos cosas: por un lado es estresante y agotador, pero por otro es tanta la felicidad y la gratificación que ambas cosas se juntan y muchas veces la felicidad es tanta que el estrés baja. Pero he pasado por épocas en que el estrés me supera y he estado a punto de decir “chao”.

¿Te gustaría abrir otro spa?
En un minuto lo pensé, pero prefiero estar tranquila, vivir el momento y tener todo ordenado; la verdad es que no me gustaría doblarme ni triplicarme. En este momento estoy bien así y me acomoda, quiero tener calidad de vida.

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Las opiniones aquí expresadas deben guardar el resepeto que impone cualquier debate público

  1. raquel Dijo:

    Que buena reflexión,”quiero tener calidad de vida”, refleja mucha madurez y tranquilidad para enfrentar los futuros desafíos.

  2. Marión Dijo:

    Imagino que es difícil llevar tu propio negocio y que requiere de mucho esfuerzo, organización y energía… pero, creo también que realmente gratifica! ánimo y busca ayudantas jejeje para que pueda descansar un poco.

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