En este mes quiero felicitar a los papás, esos seres que entienden que su rol es mucho más que ser proveedores de su familia.
Esos padres que besan, tocan y se ríen con sus hijos. Que vencen la adicción al control remoto y van a conversar con sus hijos a sus piezas y no esperan que ellos los visiten siempre.
Esos padres que se equivocan y que son capaces de decirlo. Que pueden expresar que aman a sus hijos y les hacen sentir que disfrutan con ellos, dándoles tiempo y espacio de miradas reales.
Padres que se hacen cargo con amor y valentía de sus hijos e hijas, con todo el peso de una sociedad en que, lamentablemente, esto sigue siendo mirado como “raro”.
Quiero felicitar a esos padres que no les compran a sus hijos todo lo que piden, porque saben que desde esa restricción se desarrollan hijos agradecidos.
Padres que tienen conciencia de que deben decir “no” a sus hijos. Que no pueden ser amigos de ellos, pero sí tienen la obligación de generar espacios de confianza. Padres que les muestran que son felices con las vidas que tienen, y que si no lo son están haciendo cosas para remediarlo. Padres que tienen claro que el modo de ver el mundo de ese niño depende mayoritariamente de cómo se lo muestren ambos padres.
Quiero felicitar a esos papás que lo son desde el corazón: los que adoptaron con sus mujeres niños o niñas y hoy los aman y educan desde la vida misma.
Padre no es el que puso “la semilla”, sino quien ha compartido los desvelos, los dolores y las inmensas alegrías que nos dan los hijos durante toda la existencia. Ellos, sin duda alguna, son nuestro cable a tierra. Feliz día papás que, sin tener mis creencias, algo nos tienen que mostrar del rostro de Dios.












julio 05, 2010 a las 0:20
Excelente! como siempre, tan acertada esta mujer! felicitaciones!
julio 05, 2010 a las 14:36
julio 20, 2010 a las 17:07
Como siempre hace con sus comentarios un viaje directo a la reflexion, como dirian mis hijos lolos es seca la pilar.
cariños ana maria.
julio 22, 2010 a las 17:14
Ella es top!