A estas alturas es casi imposible que alguien no haya escuchado su nombre: Pilar Sordo, y se debe a que es frecuente invitada o panelista en programas de televisión, columnista en destacados medios escritos –entre ellos, BC Magazine– y best seller con su libro “Viva la Diferencia”.
Incluso en sus dos últimas presentaciones en el Festival de Viña del Mar el humorista Coco Legrand la consideró a la hora de los agradecimientos.
Cálida, receptiva y con capacidad de reírse de sí misma, esta sicóloga tiene como sello decir las cosas por su nombre y en forma simple, porque su idea es “llegar al 90% de la gente que no tiene posibilidad de hacer una terapia”.
Con 44 años, dos hijos (18 y 15) y viuda hace pocos meses, quiso entregar algo de su experiencia a través de “No Quiero Crecer”, pero en el proceso también dio mucho más, ya que este libro se convirtió en una especie de desafío y meta porque, tal como cuenta, antes de que muriera producto de una enfermedad le hizo una promesa al hombre que califica como el amor de su vida: la de terminar esta obra. La misma que apunta a ser un puente que refuerza la, a veces, difícil relación entre padres e hijos.
Hoy con 34 kilos menos, los que perdió “de pura pena”, y luego de una intervención quirúrgica que la tuvo al borde la muerte, habla de los bemoles de los vínculos entre adultos y jóvenes y no tiene miedo de pisar callos si de esa forma puede revertir las cosas.
¿En general, qué les pasa a los adolescentes con los adultos?
Los hijos están decepcionados de los adultos, no necesariamente de los padres.
No ven que los adultos se rían, que disfruten lo que hacen, sino que sienten en ellos mucha amargura. Cuando era chica tenía ganas de ser grande porque pensaba que podía hacer lo que quisiera, y la verdad no es así, pero quería serlo y hoy no veo esas ganas en ellos.
¿Y qué es lo que les piden a los padres?
Verlos contentos con la vida que han construido.
¿Es razonable la queja de los papás con respecto a los hijos?
¡Esa es una queja patuda! Es porque no han hecho las cosas antes, no les han puesto nunca un horario y vienen a ponérselos en las vacaciones… así no es posible. Hay que partir con eso desde chicos, poniendo límites. Falta consistencia, reglas y se confunden con dar todo lo que los niños piden. Los padres aman mucho a sus hijos, pero lo expresan poco y las palabras que más escuchan a los grandes es “estoy cansado”.
¿A qué crees que se debe tu llegada con los jóvenes?
Me escuchan porque me creen y pienso que es porque no tengo poses, por mi lenguaje, porque me río de mí misma y hablo desde mis errores. Y eso los adolescentes lo agradecen.
Sicóloga de la tele
Su comienzo en los medios fue en UCV, la red televisiva de Valparaíso. Ahí sus intervenciones llamaron la atención; entró a Canal 13 y más tarde participó en TVN. Explica que todo se dio de a poco y sin planificarlo, al igual que el ser relatora frecuente en charlas, cosa que le gusta mucho.
Vivió en Temuco hasta los 15 años y de ahí partió a Viña del Mar. Hace muy poco tomó maletas y niños y se instaló en Santiago por un tema práctico, ya que su trabajo exigía cada vez más presencia en la capital, en especial ahora que es directora del centro de estudios IPEGE.
¿Te sientes una persona influyente?
No, no me siento influyente. Sí, soy porfiada, perseverante y estudiosa y he tenido la posibilidad de moverme en distintas esferas que me han hecho conocida.
¿Y líder de opinión?
Que me digan que tengo capacidad de liderazgo es un honor, es bueno para mi ego, pero me da pánico escénico y genera la necesidad de devolver con mayor esfuerzo lo que recibo. Hay cosas que se traducen como liderazgo o mérito, pero me cuesta ponerme la etiqueta; lo que sí puedo decir es que tengo el privilegio de ser escuchada.
La risa parece ser un vehículo importante para ti…
Es lo mejor para enfrentar las cosas que no se hacen y para aceptar lo que no podías aceptar.
¿Qué tan relevante ha sido tu amistad con el humorista Coco Legrand en ese sentido?
Ha sido un privilegio compartir su método de investigación; es un lujo, porque él es muy generoso, humilde y solidario.
Hacemos sintonía mutua y eso se aprecia en nuestros trabajos.
“Quise ser religiosa”
Se reconoce como una mujer de mucha fe y creyente. Recuerda que quiso ser sicóloga desde siempre, pero que también en algún momento “tuve la intención de ser religiosa”. Claro que la sicología fue más fuerte y, a pesar de que es algo que le gusta mucho, sus observaciones apuntan incluso a su profesión.
Eres bastante crítica con tu gremio…
Todas las corrientes son necesarias, los que manejan las teorías y los que salen a la calle. Pero me preocupa el manejo tan conceptual que se hace de todo. En el país sólo un 10% de la gente tiene acceso a terapia, yo trabajo para ese 90% que no puede seguir una.
¿Soñaste en algún momento hacer ese tipo de trabajo o las cosas se dieron solas?
No, nunca soñé nada, las cosas se han dado y yo he seguido la línea. Al titularme nunca pensé hacer esto, quería atender pacientes.
¿Y cómo sientes que te ve tu gremio?
Ser sicóloga y divertida no es fácil, menos en este país. Pienso que muchos de mis colegas me deben encontrar “livianita”, de poca profundidad por como expongo las cosas, pero es una sensación mía; hasta ahora, nadie se me ha acercado a decírmelo.
¿Como mamá, ha sido fácil imponer tu visión profesional?
En lo personal intento ser lo menos sicóloga que puedo, pero sí soy muy fregada porque intento ser consecuente, aunque no siempre me resulte. Por ejemplo, le doy mucha importancia a comer con ellos, pero es algo que no todo el tiempo se puede.
¿Algún otro libro en carpeta?
Sí, en abril publicaré otro que tiene que ver con la seducción, claro que va más allá de la silicona de 500 cc y la linda ropa interior. Es una actividad para todo el año porque va por temas que hay que trabajar por mes. Es una invitación a la pareja a vivirla todo el tiempo.












junio 03, 2010 a las 1:01
me encanta! es una mujer increíble y admirable,el como maneja y habla de las cosas tan esenciales de nuestras vidas que hemos perdido o hasta olvidado!
Hace un gran trabajo por tratar de influir en la gente es realmente admirable nos habla de aspectos y verdades tan comunes que nos parecen extraños porque no estamos acostumbrados a escuchar cosas que decimos son “obvias” pero realmente no las practicamos y ella nos hace pensar, reflexionar, tratar de cambiar y ponerlo en practica! Estoy muy de acuerdo con lo expuesto en la entrevista y tambien agradecer a la revista Bc magazine que le da espacio a una gran sicologa, es una gran revista! espero que siga tan buena como hasta ahora jeje! un besito!
noviembre 25, 2010 a las 12:28
Te escuche en la entrevista radial (ADN)con Diana, pese a que habia escuchado tu nombre no te relacionaba con tu trabajo social. Creeme, quede impactado por tus trabajos……….como reir, dar gracias, ver las flores, disfrutar el dia, agradecer, ser mejor en nuestras familias, amar a nuestros a los nuestros y a los otros.
Como ser mejor terricola, de ti y de los demas siempre seran un aporte de quien tenga intencion de ser mejor. Agradezco tambien que seas la sicologa de los no pueden pagar, que son la mayoria, tu dulce palabra y consejos aportaran a estar mejor.
gracias
agosto 13, 2011 a las 21:54
Me encanta como es. Genial y feliz.