Nadie discute que los regalos son una muestra de agradecimiento.
¿A quién no le gusta recibir uno? Aunque, a primera vista, parezca una cosa sencilla, en el fondo no lo es tanto, ya que debemos tener mucho cuidado con lo que se regala y a quién se regala.
Por lo general los regalos se hacen a padres, familiares y amigos en diferentes circunstancias. Una vez que se ha decidido a quién se le hará el obsequio, se debe tomar en cuenta los gustos, la edad y el estado de ánimo de la persona.
Aunque un regalo se puede hacer sin razón alguna, generalmente se hacen con motivo de una ocasión especial. Las más comunes son las siguientes:
- Cumpleaños: Se sugiere libros, discos, material de escritura (una pluma, un portaminas, etc.), vino o licor, algún objeto de colección (si sabemos que colecciona algo), algún electrodoméstico pequeño, etc. Se admiten muchos tipos de objetos.
- Aniversarios: Desde flores, hasta una romántica cena o viaje (si se trata de la pareja o los hijos). Los amigos cercanos quedarán bien con algún detalle para la casa, objeto de plata (que puede ir grabado) o un libro o material gráfico que pueda tener relación con la fecha que se celebra.
- Matrimonios: Esta invitación conlleva la obligación de realizar un regalo, sin importar si se asiste o no a la ceremonia. En este caso, los regalos suelen ser para la casa, lo más adecuado es cristalería, vajilla o electrodomésticos.
- Nacimientos: Se puede optar por enviar a la madre unas flores, unos bombones o algún otro tipo de dulce o simplemente una tarjeta de felicitación. Si la visita es personal se puede llevar ropa o un juguete para el recién nacido.
- Compromisos: Este ítem engloba todos aquellos obsequios que se pueden hacer con motivo de la invitación a cenar a una casa, a pasar unos días en una casa de campo, a conocer a la familia de alguien con el que hemos estado haciendo negocios, etc. En este caso será suficiente llevar un detalle como bombones, dulce típico, vino, licor, ramo de flores (aunque es mejor enviar un ramo al día siguiente con una nota de agradecimiento), y cualquier pequeño detalle que consideremos pueda agradar a nuestros anfitriones. Si sabemos que tienen niños podemos llevar algo para ellos.
- Regalos colectivos: En las oficinas, a veces, se recauda dinero para hacer un regalo a un compañero con motivo de un matrimonio, el nacimiento de un hijo, el cumpleaños, etc. En la elección del presente debe tenerse tanto cuidado como si se tratase de un amigo íntimo. Las largas horas de trabajo nos habrán ofrecido la oportunidad de conocer a la persona lo suficiente como para seleccionar un objeto que resulte adecuado para la ocasión y gustos de la persona.
¿QUÉ DICE LA ETIQUETA?
- algunas palabras que expresen nuestros sentimientos y/o motivos.
- Está de más decir que nunca debe mencionarse el precio del obsequio, ni siquiera insinuarlo.
- Tampoco es correcto alabar lo regalado. No debes insistir en la calidad, rareza u originalidad de tu presente. Si regalas una prenda de vestir, no insistas en que se la prueben inmediatamente.
ATENCIÓN AL ENVOLTORIO
Está claro que muchas cosas entran por la vista y los regalos no son la excepción. Un regalo dice mucho por la forma de presentarlo. Un buen envoltorio le da “categoría” tanto al objeto como a la persona que lo obsequia. Un simple detalle se ve realzado por un bonito adorno, escogido con gusto y elegancia.
Nunca se te ocurra entregar algo sin envolver. Es una muestra del poco interés que se tiene por la persona destinataria del mismo. Tan malo es dar un regalo sin empacar como un regalo lleno de arrugas o malos dobleces.
Si no lo entregas por mano y lo envías por correo privado procura realizar un embalaje clásico para el exterior y uno más cuidado para el interior.
CUANDO TE REGALAN
Si bien regalar es un verdadero arte, todos preferimos ser los que recibimos uno. Y también hay normas básicas para ese momento.
Por mucho que no nos guste un regalo, es de mala educación recibirlo sin demostraciones de satisfacción. Es conveniente encontrar la ocasión oportuna y darle a conocer a la persona que su presente es útil o agradable. Cuando recibas un regalo es preciso dirigir una carta de agradecimiento.
Es posible que muchos de los regalos que recibas no sean muy acertados, al menos para tu gusto y surge la pregunta:
¿Qué hago con ellos? Tienes las siguientes opciones: cambiarlos, guardarlos, regalarlos (mucho cuidado con esta opción, porque debes llevar el control de tus amistades para que no se sepa que diste algo que te regalaron) o donarlos.
Claro que la persona que hace un obsequio también debe ser comprensiva y entender que puede ser que el regalo no guste y el destinatario prefiera cambiarlo.












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